miércoles, 6 de abril de 2011

A veces...

... me siento como un águila en el aire, alguna vez como una triste y solitaria colina en medio de la plana nada, otras como cadena montañosa de cumbres inaccesibles a la huella del ser humano, me siento como un acantilado donde noto el vértigo de mi propia caída en la vertical del abismo..., como cielo azul donde todo está lejano o como un manantial cercano de ruidosas aguas en su camino entre las rocas, como árbol preñado de primaverales brotes cuajados de promesas o como árbol otoñal en la espera de la caída de sus últimas hojas, me siento como laguna ignorada con embarcadero ya sin embarcaciones, laguna inmóvil y conformada con sus musgos y peces, serena, esperando...
Oigo tus pasos apresurados en su llegada a mi orilla y te miras en mis quietas aguas... quietas aguas deseosas de no romper tu imagen... quietas aguas que en vano retienen tu imagen... quedo con mis musgos, con mis peces... sereno, esperando...