jueves, 20 de abril de 2017

Otro día.

Hoy es uno de esos días en que el sol te abraza con su cálida presencia, ¡felicidades, un abrazo! y tú, si tú pequeñín deja de enseñarme la lengua o te comeré a besos, otro día en que deseo volar hasta ser libre, sentirme libre... enséñame la lengua y no me dejes volar ya que no sentiré tus balbuceos, acaso no haya mejor motivo que el cariño para abrazar un nuevo día que como casi todos mis días solo tienen un pequeño guión y el resto surge con la fuerza del querer vivir..., soy afortunado, sentirse querido y compartir sentimientos con la alegre muchachada (de setenta años no bajamos) pero aceptamos a todo el que quiera ser de la partida, la vida es sencilla, pero una y otra vez nos empeñamos en complicarla solo que tenemos temas que consideramos una perdida de tiempo y mejor los dejamos fuera de la satisfacción de compartir nuestras aficiones en las que nos sobra respeto y cariño, todos tenemos nietos y surgen en cualquier conversación..., acaso alguno tiene malas rachas de salud y hay ocasiones en que me emociona el cariño con que es tratado, ¡en fin! quizás la mejor manera de acabar este desnudo integral de afectos sea abrazar a quienes quiero en especial a mis pequeños por su cariñosa cercanía y por ser como son. He dejado volar al abuelo y vamos a ver que tal aterrizamos, ¡que bonita es la vida!, vivir el mañana  es otra ilusión que nos ofrecerá el nuevo amanecer.

Ranuras...

Ranuras y más ranuras, ya solo somos usuarios de ranuras, tecnologías que controlan todo cuanto precisamos..., dinero, gestiones, comunicaciones e incluso un pequeño juego por el que los "políticos" son capaces de lo peor, al fin y al cabo viven de "eso", de hacernos creer que nuestra opinión como ciudadanos cambia en algo nuestras vidas por el simple hecho de introducir en las urnas nuestro voto..., quizás por mi limitada capacidad de saber que coño de gestión de gobierno estamos padeciendo, leo con sorpresa que anulamos el último plan de enseñanza y volvemos al anterior en el que al parecer se puede superar la ESO con algún suspenso que otro, esto ¿es ineptitud? o simplemente mala leche hacia el inocente ciudadano, sometido ciudadano, sufrido ciudadano..., ranuras, acaso el nuevo trabajador es una simple ranura que ignora ser una pura chatarra al servicio del verdadero poder y si además produce beneficios para qué alimentar a esos niños mocosos que tal vez mañana pidan incluso libertad y no digamos lo que puede pasar si ponemos un libro en sus manos. Creo firmemente que un gobierno de autómatas seria más eficiente, barato y hasta más humano en su frialdad mecánica, soñar es barato y por ello se nos permite.

lunes, 17 de abril de 2017

Uno de esos días...

"Espérame en el cielo...", suena el viejo sentir de un añorado recuerdo, se que no aporta vida a mi vida pero es lo que ahora siento, quizás la soledad me atrae con la fuerza de la ausencia donde sentir sin limites mi espíritu, mi deseo de volar sin aletear pero sintiendo la vida en su plenitud dejándome llevar hacia ti, "Espérame en el cielo rogando por mi adiós".. por un adiós sin decir, dejando todo mi amor junto a lo que fue y sigue siendo todo en mi vida, se que mi vida es un deseo y un no querer..., solo queda esperar el amanecer para vivir como si mi vida solo fuera una sonrisa y ver un día más todo aquello que pide el cariño en un abrazo, sentir el latido de nuestras vidas en su inocente abrazo, sentir, sentir..., sentir la soledad en la cercanía bulliciosa, sentir aquello que dio vida a nuestras vidas, ya se que el pasado no alimenta el día de hoy, solo que el hoy es fruto del pasado y al menos queda la delgada linea del recuerdo..., "Espérame en el cielo rogando por mi adiós para que pronto estemos juntos allí los dos". Hoy es un día gratamente compartido con seres queridos que me han ofrecido su cariño y sin embargo estas lineas,sin orden ni concierto, han fluido acaso como un intimo grito que en su eco solo unas lágrimas afloraron para decirme una vez más, "Espérame en el cielo..."

martes, 11 de abril de 2017

Un libro, un poema...

Interior.-

Ya nadie sabía que hacer, que palabra / decir. No quisimos romper el silencio.
Entraba la luz, nos llegaba la luz. / Pero nadie sabía que hacer, que palabra
decir. Cada uno miraba sus manos, / cada uno tenia sus manos mojadas de sombra.

Cada uno miraba sus manos. / Cada uno sabía que él pronto vendría
con la tarde en los ojos abiertos / y en los labios, temblando, la bella palabra.

Arriba, en la abierta ventana, / de cara al poniente, seguía él mirando.
Y ya nadie sabía que hacer, que palabra / decir, de que modo anhelar,
como hablar sin romper antes que él el divino silencio.

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Viento de otoño.-

Hemos visto, ¡alegría!, dar el viento / gloria final a las hojas doradas.
Arder, fundirse el monte en llamaradas / crepusculares, trágico y sangriento.

Gira, asciende, enloquece, pensamiento. / Hoy da el otoño suelta a sus manadas.
¿No sientes a lo lejos sus pisadas? / Pasan, dejando el campo amarillento.

Por esto, por sentirnos todavía / música y viento y hojas, ¡alegría!.
Por el dolor que nos tiene cautivos, / por la sangre que mana de la herida
¡alegría en el nombre de la vida!. Somos alegres porque estamos vivos.


Una tarde cualquiera en la que abrir unas páginas de poemas de J. Hierro, unas páginas al azar donde encaja mi vida en este momento, simplemente saber que otros sintieron en su corazón la necesidad de gritar aquello que les dictaba la razón..., un libro, un poema, todo en mi mano abierta.

jueves, 6 de abril de 2017

¡Miserables imbéciles!.

No se ve, pero se oye allá al fondo y todo lo que la aparente quietud del agua arrastra cada vez acumula más y más suciedad en una continua aceleración hacia ese sonoro fondo que acepta todo cuanto llega al limite de ser o desaparecer..., no puedo ser optimista ante esta vida que estamos destruyendo a base de insolidaridad, hipocresía, puro egoísmo y total ausencia de respeto por cuanto forma nuestras vidas y todo ello me duele profundamente ante la sensación de que estamos anulando o al menos permitiendo la destrucción de un futuro que debería ser fruto de nuestros esfuerzos en beneficio de nuestros hijos y que acaso solo podamos ofrecerles las miserias de nuestras vidas, demasiadas injusticias se están cometiendo en nuestro nombre y callamos, demasiados inocentes muertos sin saber el por qué y callamos, demasiadas hambrunas mientras destruimos tantos alimentos y seguimos callando..., todavía peor el seguir apoyándoles en su estúpida e inepta gestión y seguimos callando..., cuando sabremos decir ¡no! a quienes solamente viven a costa de nuestros esfuerzos, creo que somos animales estabulados en granjas llamadas naciones donde se nos proporciona lo elemental para ser útiles al enriquecimiento del poder y así desde la ilusión de nuestra juventud donde se nos encamina en unos senderos que nos llevan a recorrer nuestra vida en cuyas decisiones influimos poco o nada. No se ve, pero la arista del ser o no ser nos engulle y acaso tras el vértigo de la caída hacia la espuma del fondo volvamos a creer en aguas limpias discurriendo por el verde valle..., será un sueño, necesito soñar para poder creer en un futuro que ofrecer a nuestros niños...

viernes, 31 de marzo de 2017

Sin rumbo...

Llueve, un tiempo tormentoso nos promete una tarde hogareña, todos tenemos un lugar en el que nos encanta sentirnos arropados por su comodidad, tengo en mis manos un libro ya leído en su momento y que siento la necesidad de releer para recordar algunos pasajes que ya van quedando en el olvido, aún no lo he abierto y me hace reflexionar en lo breve de una vida que cabe en un monólogo de cinco horas, la vida nos parece intensa y larga para vivir tan deprisa, sin embargo cabe en cinco horas donde saborear las sensaciones que nos dieron los muchos años que ya quedaron atrás..., tanto esfuerzo para llegar al destino ya fijado de antemano por nuestra vida, truena y la lluvia cae con la fuerza que el viento le da como colosos aliados contra el mundo, truena, llueve, el pequeño pájaro se refugia en mi ventana donde ahueca sus plumas sin saber de su vida..., tan larga vida para tan breve resumen y creemos que somos dioses sin darnos cuenta  de nuestra simple fragilidad que como contrapunto nos ofrece la realidad de nuestra vida, esto sabe a la linea irregular de cada gota de agua que recorre el cristal sin un aparente orden, la vida comienza a estallar en colorido y esplendor, la primavera está aquí y siento ganas de salir para sentir la vida en mi rostro con cada gota de lluvia..., al fin y al cabo como cualquier ser de este planeta.

jueves, 30 de marzo de 2017

Aún estamos vivos...

Me siento vivo y lo que la vida me ofrece me hace sentir necesario y ello me hace tan feliz, sin prisas, acaso sea la manera de ver unos ojos, una sonrisa, una mano amiga, un alma en la espera de una palabra  de simple amistad; todo aquello que desbordaba proyectos de amistad en aquellos años ya lejanos y que se han ido diluyendo a lo largo de nuestra vida en la que en gran medida hemos sido espectadores obligados y claro que observo a los jóvenes abrumados en sus infinitos planes para mañana y que ahogan el ahora... pero la vida es así, las cunetas de nuestro camino vital se van poblando de lo que ayer nos era muy importante y pobre del que camine y solo vea su propia sombra, la edad nos hace mirar más cerca, tan cerca que somos capaces de ver a otras personas caminando a nuestro lado sumidos en sus sueños casi olvidados..., pero la vida es bonita, tan bonita como el sentir el próximo amanecer porque el nos dirá que estamos vivos, tan vivos como aceptar una mano que necesita sentir la nuestra y sentiremos otros latidos que están a la espera de ver el próximo amanecer, la gratitud de una mirada que nos devuelve el cariño de las amables palabras que le ofrecimos..., claro que la vida es bonita, tanto como el saber que estamos vivos y aún podemos ofrecer nuestro cariño, amanece y pienso en ti...