martes, 22 de mayo de 2012

Viejos armarios.

 Oscuros armarios de eternas cerraduras, memoria olvidada de vidas ya vividas... quizás no deberíamos abrirlos puesto que presumimos de conocer su contenido y la realidad nos agrieta nuestra suturada memoria..., cuantas veces pienso en la solitaria ostra que cura su pequeña herida cubriéndola hasta formar la hermosa perla, acaso nuestras mentes adecuan nuestro pasado dándole forma, limando pesares, agrandando las viejas alegrías... y seguimos abriendo los viejos armarios, encontramos lo que siempre estuvo allí, recuerdos, jirones de nuestras vidas, constancia de nuestras penas y alegrías, silencio, mucho silencio, tanto silencio que solo oímos la suave lágrima sobre el querido recuerdo, silencio... el tiempo pasa en un estar y no sentir, silencio... ya nada será guardado de igual manera a la anterior, otra muesca en nuestra memoria, otro respirar en nuestro pasado, solo recuerdos que guardar en armarios destinados al olvido, la vida nos olvidará y quizás entonces sabremos el que solo fuimos un viejo recuerdo dentro de un viejo armario en espera de una cálida lágrima que dé sentido a lo que fue nuestra vida..., en silencio, en oscuros armarios...

viernes, 18 de mayo de 2012

El peso de lo que pasa.

Lo que le pasa a la Historia es la mentira.
Al sin techo le pesa el cielo encima.
Lo que le pasa a la paz siempre es la guerra.
A la economía le pesa la ambición.
Lo que le pasa al poder es no poder.
A la religión le pesa el fanatismo.
Lo que le pasa a la vida es la muerte.
A mi lo que pasa eres tú.

viernes, 11 de mayo de 2012

¡Somos España!

Dejaremos de mirarnos el ombligo con mirada ausente, ya no es momento de pasar de tanta mierda que surge a nuestro alrededor en pavoroso grito que nos aturde hasta asumir que ya nada es igual al pasado, estamos viendo el despertar de nuestra mísera conciencia de ciudadanos, ya estamos cabreados, ya no sirven las proclamas seudo-politicas, huelen a mentiras, huelen a desprecio hacia los confiados ciudadanos, huele a vergüenza el hecho de que se atrevan a decir aquello que nos va a redimir y precisamente quienes nos han llevado hasta el abismo tras la zanahoria de la mentira pura y dura.Soy tan español que siento vergüenza de este país.
Sé, estoy convencido de que saldremos de esta, España es demasiado país y tan rico que ha permitido el derroche a manos de gentuza, solo queda luchar por recuperar este país y no olvidar jamás los numerosos ineptos que han vivido en nuestra tolerancia ya que si olvidamos estaremos abocados a repetir la historia, los mayores sienten la mentira sobre sus cansados hombros, los jóvenes la ausencia de un horizonte hacia el que caminar seguros...

miércoles, 2 de mayo de 2012

¡Somos la leche!

Lo lamentable es que lo hayan conseguido, nos han manipulado hasta el punto de hacernos creer que eramos la leche y ahora es el momento en que nos enseñan la verdad de esta sociedad.
Nos han puesto de rodillas, nos han enseñado a aceptar la miseria que nos imponen, por nuestro bien,  aceptaremos lo que sea con tal de seguir creyendo que esto cambiará y sabemos que no hay vuelta atrás, seguiremos viviendo envueltos en nuestra insolidaridad simplemente mirando hacia atrás para seguir comprobando que siempre habrá alguien en peor situación, 'triste consuelo". Nos sobran todos aquellos que solo viven de gestionar esta sociedad y son demasiados, aprovechados en su único beneficio, ineptos hasta la estupidez y sin embargo los aupamos como dioses...
¡pobre país!, me duele este país, seguimos como siempre: ejerciendo de gilipollas.

jueves, 26 de abril de 2012

Somos cobardes.

Somos cobardes, con la verdad nos sentimos tan vulnerables que entendemos la mentira como nuestro escudo protector, tenemos miedo de amar y mentimos, tenemos miedo de acariciar y mentimos al rechazar la caricia ajena, tenemos miedo de llorar en el hombro amado y mentimos porque su caricia nos suena a yugo, tenemos miedo de ofrecer nuestra disculpa y mentimos en nuestra eterna mentira..., somos cobardes y tenemos miedo, miedo de nosotros mismos, de que nos vean como realmente somos sin darnos cuenta que que es el primer acto de libertad personal y solo en esa libertad tendremos la capacidad de amar sin mirar en las sombras, amar, amar..., somos cobardes si una caricia nos hace sentir doblez en nuestra actitud...,solo el amor nos hace humanos, solo el amor hace dulce el sacrificio de toda una vida... los cobardes no saben llorar, nunca han amado, nunca han sentido más allá de su egoísmo, no saben lo que es el llorar sin una oración que masticar, sin un dios al que gritar, solo llorar un amor imposible, solo llorar y estoy llorando..., no quiero la compasión de nadie, eso no es amar, solo quiero el respeto a mi vida ya que el amor me sobra y quizás estas lineas solo sean un grito a un dios que no me dice nada, sigo llorando y sigo amando..., por la entreabierta ventana veo el cálido atardecer y siento los dulces trinos de un ruiseñor...

martes, 17 de abril de 2012

Amanecer.

Un minuto después , todo renace.
Las mismas cosas con distinto sol
de nuevo se proclaman, 
exigen un lugar para el presente.
Se desborda la luz por la materia
y el mundo, creación donde la vida
se sustenta, palpita con el aire.
Surge de entre la brisa -me traspasa-
un resplandor creciente, casi definitivo,
que otorga el triunfo al día
para el disfrute de un primer paisaje.
Y todo canta ardido entre los restos.
Y todo asume cierta brevedad
y participa en compañía nuestra
de un gozo persistente y legendario.
Mirad las llamaradas retorcerse en su lecho,
las alondras del fuego se derraman:
estos senderos que la luz despierta,
¿adonde nos conducen?
¿Qué nueva brecha abren
hacia que nuevos horizontes?  (R. Martín) premio Adonais.

miércoles, 11 de abril de 2012

Semana Santa, Altabás.

Es distinta. Es silencio, es ver los rostros en una sola mirada que converge en la desnudez de oropeles de la imagen. Es silencio, ninguna flor que distraiga la intima oración de los allí presentes, labios movidos en personales plegarias, húmedos ojos que afloran lágrimas nacidas en la propia alma, calles estrechas donde retumban ocasionalmente los roncos sonidos de las matracas de madera.
Es distinta, es silencio, es el aroma del tomillo y del incienso que impregna a quienes de alguna manera procesionamos con acompasado y corto paso, silencioso, la íntima oración fluye, volvemos frente a la parroquia de Altabás y en ese último giro afrontamos el paso del puente de piedra donde en la fría noche suenan las roncas matracas, la Lonja, plaza del Pilar, calle de San Gil, solo almas abarrotando el espacio donde ver el paso desnudo, distinto, solo labios musitando una oración... la paz en el alma.