sábado, 10 de noviembre de 2018
Abuelo, padre...
Cuantas veces la lejanía nos permite admirar la belleza de lo que pretendemos alcanzar con nuestras manos, la belleza de una vida por vivir no puede moldearse con normas que pretendamos iguales para todos ya que cada ser tiene su ritmo, su expresión emocional sin olvidar que cada uno es único en la manifestación de sus sentimientos..., el eterno dilema de un padre es el reconocer la autenticidad de cada uno de sus hijos y saber disfrutar de cada uno en su singularidad, a pesar de mi convencimiento de lo dicho, no dejo de saber que solo cabe apoyar las muchas decisiones desde la libertad de acción y limitarme a ser apoyo incondicional basado en el profundo cariño y el sincero respeto..., soy casi feliz al ver como los caminos se bifurcan sin perder el origen, la vida me ha dado la posibilidad de ver crecer a esta familia, también la vida me ha enseñado el lado amargo y quizás todo ello me hace valorar lo que mis viejas manos acarician, lo que la vida me ofrece, solo amar sin más preguntas de un mañana ¿cercano, lejano?, sé que estas fechas me duelen muy dentro de mi, se que ese pesar duele a la familia, se que no podemos dejar de intentar ser felices ya que tenemos que dar mucho cariño a todos los que confían en nuestra caricia, en nuestra sonrisa y aún nos queda amor que dar a cuantos nos ofrecen su cariño.
miércoles, 31 de octubre de 2018
Caricias, amistad...
Siempre hay una sincera sonrisa junto a un silencioso abrazo, bajo la lluvia y el viento, frente a una lápida con un nombre querido por todos, allí hemos coincidido un grupo de amigos que fuimos jóvenes, soñábamos tantas cosas que hacían nuestra amistad más cercana... la vida nos llevó por distintos caminos pero no olvidamos aquel cariño que aflora en cada encuentro a pesar de ausencias y de muchos días sin saber... la lluvia caía como aislándonos del resto, cuantas veces manos amigas recorrieron tu nombre en una charla de viejos recuerdos, cuantas...
lunes, 29 de octubre de 2018
A solas, a media voz...
Todo está cambiando de manera suave, casi imperceptible en una lógica evolución del ser humano que nos lleva a contemplar un recorrido que en su momento realizamos y que uno tras otro vemos idénticos pasos en nuestros hijos, hermosa edad en la que los sueños se convierten en realidades por las que pelear la vida y hermosa edad en la que los muchos años nos proporcionan una hermosa visión de cuanto nos rodea, nadie sabe del mañana y menos el como y el por qué, nunca imaginé el llegar hasta aquí a partir de una fecha en que la vida me mostró lo efímero de todo aquello que construimos y que se trunco sin una explicación que sirviera de bálsamo al resto de mis días... quizás estas lineas no debieran ser escritas pero salen de donde duelen y solo yo conozco a mis demonios que no me permiten olvidar, ni deseo olvidar, hacerlo sería borrar el verdadero motivo de mi vida y todo es una cadena de familia en la que aparecen nuevos eslabones que ramifican el origen de todo ello.
Mala época para mis emociones, querría dormirme y despertar en una suave primavera llena de luz y de sonidos que produce la vida en su regeneración, amo la vida que me da la alegría de ver crecer a los pequeños, amo tantas cosas sin posibilidad de compartir... te cuento sin esperar tu voz, te cuento por si hay algún lugar donde llegue mi voz, te cuento...
Mala época para mis emociones, querría dormirme y despertar en una suave primavera llena de luz y de sonidos que produce la vida en su regeneración, amo la vida que me da la alegría de ver crecer a los pequeños, amo tantas cosas sin posibilidad de compartir... te cuento sin esperar tu voz, te cuento por si hay algún lugar donde llegue mi voz, te cuento...
miércoles, 24 de octubre de 2018
Pasos.
Pasos, pasos otoñales en busca de nuevas verdades acunadas en cromatismos vegetales que nos anuncian cambios, pasos en busca de nada o acaso sentir el latido de algo nuevo junto a nuestra mente ya veterana en percibir sin saber... solo pasos impulsados por una inercia hacia la luz de un bello atardecer, pasos sin sonido, acaso el ligero chasquido de una hoja seca bajo mis pies, el frio invierno aún lejano susurra su proximidad anunciando una aún lejana nueva primavera que nos hará soñar nuevos horizontes, pasos sin contar en esta larga vida que siempre nos aguarda tras el recodo para mostrarnos algo más allá de nuestro intimo deseo, pasos que nos llevan a nuevos lugares o acaso pasos que en una espiral endiablada nos devuelven a nuestro inicio, pasos de una vida en constante movimiento me hacen ver todo lo vivido y que permanece como bagaje personal lleno de motivos gratos e ingratos, acaso la constante sea aceptarse para ser. La vida es bella si aceptamos lo que somos, si somos capaces de amar desde una sonrisa, si somos capaces y generosos en nuestro afecto ¡pobres de nosotros! si acaso nos escudamos en el simple rechazo por no saber... pasos que acompañan al calor de una simple mano, pasos sin palabras, el sol nos ofrece la sombra del pasado cada vez más lejana, más honda en nuestra alma si cabe...
jueves, 27 de septiembre de 2018
Algo nuevo que vivir.
Comienza a perfilarse un nuevo curso donde renace la ilusión del reencuentro con quienes compartimos otro tiempo, otras ilusiones y actividades que nos ayudan a vivir un tiempo en el que disfrutar de aquello que nos agrada. Descubrir aspectos espirituales que nos ayudan a encontrarnos en lugares ignotos dentro de nuestra propia mente y que disipan miedos que solo existen en nuestra rutinaria actitud ante la vida, desear el sentir la levedad física en el bienestar sensorial generado en un simple conjunto de armoniosos sonidos, solo cabe el sentir aquello que deseamos, buscar el equilibrio en un mundo caótico: nuestra mente.
Cada uno accedemos a sensaciones desconocidas en diferente tiempo, cada cual tiene su ritmo vital que marca su vida, cada cual cree en unos valores humanos que simplemente nos hacen distintos sin valorar el mejor o peor, solo distintos... creo en el ser humano que se muestra sin falsas apariencias y que es sensible ante una lágrima o una sonrisa, creo en la generosidad, creo en el amor desinteresado del dar sin esperar nada a cambio, creo el que la vida nos da y nos quita aún cuando nos permite soñar el que somos dueños de nuestro futuro... solo somos un simple grano de arena en la inmensa playa de la vida y aún así seguimos empeñados en crear una sociedad egoísta donde mostrar lo peor de nosotros mismos. Ni sé como he comenzado y menos como he llegado a este final, una vez más he dejado fluir mi caos mental. Me siento mejor al saber que mañana habrá algo nuevo que vivir y solo deseo sea algo digno de compartir.
Cada uno accedemos a sensaciones desconocidas en diferente tiempo, cada cual tiene su ritmo vital que marca su vida, cada cual cree en unos valores humanos que simplemente nos hacen distintos sin valorar el mejor o peor, solo distintos... creo en el ser humano que se muestra sin falsas apariencias y que es sensible ante una lágrima o una sonrisa, creo en la generosidad, creo en el amor desinteresado del dar sin esperar nada a cambio, creo el que la vida nos da y nos quita aún cuando nos permite soñar el que somos dueños de nuestro futuro... solo somos un simple grano de arena en la inmensa playa de la vida y aún así seguimos empeñados en crear una sociedad egoísta donde mostrar lo peor de nosotros mismos. Ni sé como he comenzado y menos como he llegado a este final, una vez más he dejado fluir mi caos mental. Me siento mejor al saber que mañana habrá algo nuevo que vivir y solo deseo sea algo digno de compartir.
miércoles, 5 de septiembre de 2018
Páginas del ayer.
Tanto tiempo sin abrir las viejas páginas, tanto tiempo sin contemplar las viejas fotografías en blanco y negro como si el tiempo diluyese las imágenes que pueblan sus páginas... tanta vida resumida en unas simples fotos desde donde sonríe nuestra juventud ajena al discurrir de los tiempos y asusta el descubrir la cantidad de ausentes de nuestras vidas, ahí quedaron grabadas sus imágenes en una eterna pose ante la circunstancia de la vida, entiendo que acaso deberían ser destruidas para solo recordar lo que nuestra mente nos ayuda a recordar... volver a reír o simplemente llorar al descubrir aquel momento que nos impacta al contemplar el instante que vivimos soñando un futuro que la vida nos permitió o nos negó.
Acaso el conocer nuestras propias vidas sea un acto de sincera humildad ante lo que la vida nos dio y en la que llegamos a creer el que todo era fruto de nuestra superior condición. Álbumes, guardianes de nuestras ilusiones, las que la vida nos permitió conocer o al menos soñar, solo viejos álbumes donde volver a recordar lo que un día fuimos.
domingo, 26 de agosto de 2018
Huida vital.
Deseo huir, lejos, más allá del horizonte sin buscar el final, sin mapas que recomienden caminos y lugares elegidos por otros que acaso nunca pisaron esos lugares y por supuesto nunca vivieron mis personales deseos, la vida en su íntima espiral solo conoce un destino sin importarle el desarrollo más ó menos geométrico, la vida, aspecto que todos adornamos como si fuese un permanente carnaval lleno de risas y de lágrimas, desamores y amores, en una cascada de sensaciones que ¡oh, ilusión!, creemos poder controlar en su totalidad, deseo huir sin saber de que huyo, acaso solo quiero cambiar el motivo de mi espera, acaso solo probar un nuevo sabor para sentir la nueva vida que intuyo cercana y lejana, acaso solo borrar mis miedos que atenazan mis pasos, acaso huir de mi mismo a riesgo de quedar vacío, sin sentir, sin saber, más entiendo que todo lo que siento forma parte de mi vida, es mi vida y no se puede cambiar ni perder todo lo que da sentido a mi vida, cierro los ojos y siento latir la vida en su plenitud, sé que éste es el lugar donde vivir lo que la vida me ofrece.
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