lunes, 10 de febrero de 2020
Recuerdos de la infancia.
Acaso el recordar aspectos de mi infancia me hace valorar aquello que viví sin temores, en libertad, saturada de un cariño que me hacia amar el mañána en la seguridad de que todo seguiria igual, fue una infancia feliz, al menos es como la recuerdo aunque tenga la sensacion de que la memoria recrea en mayor o menor medida aquello que vivimos en nuestra infancia, siempre se nos enseño a tener curiosidad por como funcionaban la vida, las cosas de que disponíamos. Una infancia plácida, segundo de tres hermanos, recuerdo los muchos níños que nos reuniámos en los habituales y variados juegos que nos hacian aprender las múltiples posibilidades de entretenimiento, ejercicio, madurar como individuos en unas relaciones personales que aún perduran en nuestros días, simplemente eramos niños y como tales disfrutábamos de todo aquello que estaba a nuestro alcance, creo que todos en gran medida deseáriamos volver a nuestra infancia, quizás era menos complicada que los tiempos actuales en que todo me resulta cada día más lejano...
lunes, 20 de enero de 2020
Más allá de tu sonrisa.
Es contar por no hablar...
Eres un encanto, ese tipo de persona que da lo que siente sin ningún atisbo de pretensión más allá de una hermosa amistad... tu forma de besar la mejilla para luego limpiar la cara con una leve caricia de tu suave mano, a personas como tú se les reconoce por una mirada limpia, profunda, donde nace el vértigo de asomarse a tus negros ojos... te contaría tantas cosas que sin hablar sé que sabes, que acaso tu cálida sonrisa sigue siendo el límite de mi sincero cariño, al fin y al cabo que es sino la amistad verdadera el más preciado sentimiento de la mutua aceptación. Nuestras vidas han pasado en paralelo, alejadas, cercanas, pero siempre hemos sabido de nuestros entornos afectivos y cosas de la vida tan ignotas como es un simple mañana trastocado por un destino que sin avisar nos lleva y nos trae más allá de nuestros menguados sueños, siempre sabrás de mi porque yo sabré de ti y allá donde me lleve la vida esperaré tu sonrisa, sin hablar, solo contaré el tiempo pasado hasta oír el frú-frú de tus pasos...
Eres un encanto, ese tipo de persona que da lo que siente sin ningún atisbo de pretensión más allá de una hermosa amistad... tu forma de besar la mejilla para luego limpiar la cara con una leve caricia de tu suave mano, a personas como tú se les reconoce por una mirada limpia, profunda, donde nace el vértigo de asomarse a tus negros ojos... te contaría tantas cosas que sin hablar sé que sabes, que acaso tu cálida sonrisa sigue siendo el límite de mi sincero cariño, al fin y al cabo que es sino la amistad verdadera el más preciado sentimiento de la mutua aceptación. Nuestras vidas han pasado en paralelo, alejadas, cercanas, pero siempre hemos sabido de nuestros entornos afectivos y cosas de la vida tan ignotas como es un simple mañana trastocado por un destino que sin avisar nos lleva y nos trae más allá de nuestros menguados sueños, siempre sabrás de mi porque yo sabré de ti y allá donde me lleve la vida esperaré tu sonrisa, sin hablar, solo contaré el tiempo pasado hasta oír el frú-frú de tus pasos...
domingo, 19 de enero de 2020
Hoguera de San Antón.
Existen tradiciones familiares que dan carácter de grupo a quienes año
tras año conforman el ritual festivo en el entorno de una hoguera, y no
es por casualidad, ni fuego ocasional.... son cinco generaciones en que
la hoguera de San Anton nos ha reunido para compartir unas viandas y
sobre todo darnos el cariño que todos aportamos al resto de la familia y
al decir familia incluyo a quienes sin serlo nos ofrecen su amistad,
veo las andanzas de los más pequeños jugando con el fuego
en una algarabía que me lleva a mi infancia en similares aventuras y me
felicito por hechos, por personas del entono familiar que año tras año
lo hacen posible... siempre hay un recuerdo para quienes nos acompañaron
a lo largo de esta vida, son horas que transcurren entre bromas, risas,
el tiempo pasa veloz pero siempre hay un momento más de disfrutar de
todos los que allí estamos, el próximo año volveremos a juntarnos al
calor de unas llamas que nos harán disfrutar y también recordar a
quienes nos enseñaron la importancia de ser familia.
viernes, 20 de diciembre de 2019
Nacer, soñar, morir
El tiempo transcurre tan rápidamente que no deja de sorprenderme con inesperadas vivencias que acaso convierten mis emociones en un carrusel desbocado más allá del pausado sentir de las intimas vivencias. Son duras fechas que día tras día encallecen algunos sentimientos en un intento de enterrar lo que siempre permanece latente... es mi propio ser, mis íntimos demonios, es la simple muerte que merodea entre gente afecta como un lobo hambriento y lo que acaso para mi seria una liberación lo vivo con el dolor del sufrir y del adiós del ser querido. El lógico paso del tiempo me lleva a un final inevitable del que nunca sabre el momento del adiós, una larga mirada, un susurro de amor... atrás queda todo el cariño que nos ayudó a vivir cada día, atrás queda toda una vida que estuvo llena de ilusiones y que la propia vida se encargó de modelar sin nosotros saber el como, cuando, donde, vivimos sin saber nuestro destino. Quizás la clave sea el disfrutar cada momento sin esperar otra ocasión, un beso, un abrazo, una caricia sin un motivo aparente más allá del simple placer de hacerlo, simplemente aflora de nuestro interior como una necesidad vital, con la espontaneidad de hacerlo sin precisar de pautas, entiendo que el cariño no se planifica, las emociones afloran como una explosión liberadora que en ocasiones aterran por inesperadas.
Si te has perdido en la espiral de mis sentimientos,si has llegado hasta aquí, deja que te ofrezca mi sincero deseo de una feliz navidad. Siempre tenemos a quién amar y desear nuestros mejores deseos, la vida sigue....
Si te has perdido en la espiral de mis sentimientos,si has llegado hasta aquí, deja que te ofrezca mi sincero deseo de una feliz navidad. Siempre tenemos a quién amar y desear nuestros mejores deseos, la vida sigue....
miércoles, 25 de septiembre de 2019
Ventana otoñal.
Ventanas, ventanas abiertas a la vida, ventanas que abrazan el latido de la naturaleza en su salvaje esplendor... no entiendo las ventanas cubiertas de una mosquitera, reja, persiana, cristales, cortina y cubre cortina... acaso el tapiarlas seria lo correcto?, pajarillo que visitas mi ventana donde hallar unas migajas, me ofreces tu suave y confiado canto entre el aroma de unas rosas que saben de soledad, llegó el otoño con su muerte anunciada, caerán esas hojas que te dieron cobijo y tú no estarás, tu nido vacío caerá en mi ventana, acaso recoja una pequeña pluma que el viento trajo a mi ventana como una esperanza de primavera...
(Tarde, fragmento) Pablo Neruda
Me hizo falta la luz de tu energía
y miré devorando la esperanza,
miré el vacío que es sin ti una casa,
no quedan sino trágicas ventanas.
De puro taciturno el techo escucha
caer antiguas lluvias deshojadas,
plumas, lo que la noche aprisionó:
y así te espero como casa sola
y volverás a verme y habitarme.
De otro modo me duelen las ventanas.
lunes, 2 de septiembre de 2019
Cambios
Septiembre, una nueva encrucijada en el devenir de nuestra vida,¿debemos? o simplemente creemos en la necesidad de cambios en nuestra vida, todo nos aboca a nuevas actividades, a reencuentros con otros compañeros que compartieron su actividad en sabe que tipo de aficiones, asumir los cambios que se han producido en este intervalo estival, perdida de alguna presencia, (la edad no perdona), todo se compensa con la alegría del reencuentro, más allá de una más que aceptable amistad..., la familia retoma sus actividades en las que más o menos estamos involucrados a nivel de los pequeños en los que veremos los lógicos progresos que el paso de los años va modelando en sus jóvenes vidas..., como decía un buen amigo: la vida nos va haciendo invisibles y solo nosotros nos damos cuenta de esa circunstancia. Pensar en lo ya dejado en el polvo del camino, aquellos sueños, creíamos alcanzar el cielo como el águila sobre las nubes y seguimos arrastrando nuestros pasos en el polvo sin apenas rechazo, ligeros de equipaje, somos humanos y olvidaremos, disfrutaremos aún sabiendo que esta vida es una gran farsa de la que algunos ilusos creerán poder escapar, ¡pobres!, a todos espera el mismo final, no creo en la resignación de la cabeza agachada, creo en la vida que cada nuevo día nos ofrece gratos momentos de felicidad, vale la pena ser felices por el simple motivo de estar vivos y respirar cariño.
miércoles, 28 de agosto de 2019
Aún no es tiempo.
Aún no es mi tiempo...
...al menos no deseo dar ese paso, ahora no, quizás sea el egoísmo de seguir disfrutando de esta situación afectiva, cada día mas intensa y que me ofrece el cariño sincero que solo una familia, unos niños, son capaces de ofrecer, todo tiene su fin y quizás todo se trunca en el punto álgido de una situación que el propio desarrollo de la cotidianidad va seleccionando aquello que realmente tiene importancia en esta larga vida, ya no planeo situaciones, solo disfruto de aquello que la vida me ofrece generosamente, ¡soy muy afortunado! y se me nota, tanto que a veces tengo la sensación de que ello me aleja del resto de mi vida, como si ello fuese posible... amar, es un sentimiento tan profundo, tan vital como el aire que respiramos, la maldita vida nos da y nos quita en un eterno juego de maldades, nos hace amar y temer más allá de nuestras posibilidades, sin apenas poder controlar alguna de nuestras penas, ni las muchas alegrías...
Decía el poeta:
Esta casa no es la que era.
Ha empezado a andar, paso a paso.
Va abandonándonos sin prisa.
Si hubiera ardido en pompa, todos,
correríamos a salvarnos.
Pero así, nos da tiempo a todo:
a recoger cosas que ahora advertimos que no existían;
a decirnos adiós, corteses; a recorrer indiferentes,
las paredes que tosen, donde proyecto su sombra la adelfa,
sombra y ceniza de los días.
Esta casa estuvo primero varada en una playa.
Luego, puso proa a azules más profundos.
Esta casa no es la que era.
Compasivamente, en la noche, sigue acunándonos.
(José Hierro)
Todos los días amanece como una promesa de vida, todos los días suena el trino en la ventana y aunque sabedores de que es un día menos, abrazamos el nuevo día en la esperanza de ser felices, un día más.
...al menos no deseo dar ese paso, ahora no, quizás sea el egoísmo de seguir disfrutando de esta situación afectiva, cada día mas intensa y que me ofrece el cariño sincero que solo una familia, unos niños, son capaces de ofrecer, todo tiene su fin y quizás todo se trunca en el punto álgido de una situación que el propio desarrollo de la cotidianidad va seleccionando aquello que realmente tiene importancia en esta larga vida, ya no planeo situaciones, solo disfruto de aquello que la vida me ofrece generosamente, ¡soy muy afortunado! y se me nota, tanto que a veces tengo la sensación de que ello me aleja del resto de mi vida, como si ello fuese posible... amar, es un sentimiento tan profundo, tan vital como el aire que respiramos, la maldita vida nos da y nos quita en un eterno juego de maldades, nos hace amar y temer más allá de nuestras posibilidades, sin apenas poder controlar alguna de nuestras penas, ni las muchas alegrías...
Decía el poeta:
Esta casa no es la que era.
Ha empezado a andar, paso a paso.
Va abandonándonos sin prisa.
Si hubiera ardido en pompa, todos,
correríamos a salvarnos.
Pero así, nos da tiempo a todo:
a recoger cosas que ahora advertimos que no existían;
a decirnos adiós, corteses; a recorrer indiferentes,
las paredes que tosen, donde proyecto su sombra la adelfa,
sombra y ceniza de los días.
Esta casa estuvo primero varada en una playa.
Luego, puso proa a azules más profundos.
Esta casa no es la que era.
Compasivamente, en la noche, sigue acunándonos.
(José Hierro)
Todos los días amanece como una promesa de vida, todos los días suena el trino en la ventana y aunque sabedores de que es un día menos, abrazamos el nuevo día en la esperanza de ser felices, un día más.
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