miércoles, 7 de diciembre de 2011

Traigo el mar...

... traigo el mar en un dedal
y tu rostro es la noticia
mis utopías tienen el sello
de tu caricia,
si la memoria
no cuenta cosas maravillosas
y si el hastío
cubre la noche de desamor,
si amanece la verdad
con su gallo agradecido
mis fantasías
inventan leyes
contra tu olvido
... traigo el mar en un dedal
y tu rostro es mi amuleto
con nadie hablo,
de tus perdones
guardo el secreto.

Siempre existen profundos recuerdos que son la bóveda sobre la que se asienta la vida, no se pueden desmontar, no se desea desmontar su recuerdo..., es la propia vida, olvidar lo que si fuimos es optar a no ser nada, solo cabe amar, recordar... me duelen las manos, me duele el vacío de mi boca, solo recuerdos...

jueves, 3 de noviembre de 2011

Querido amigo...

Sí amigo, ¿o acaso no te diste cuenta?... llegaste a mi con la grata sorpresa de verte tras ya varios años de mutua ausencia y llegaste con la tremenda efusividad de un ser querido, muy querido, lleno de preguntas y respuestas alocadas sobre asuntos que apenas logré recordar pues quién me acompañaba también merecía mi atención y no te diste cuenta, dejé correr tu querida y alocada conversación mientras veía alejarse discretamente en silencio a quién sin tu saberlo estabas alejando... ¿cobardía?, no, solo que no deseé mezclar algo que quizás tú en tu cariño hacia mí no comprenderías, la amistad se gesta en un ejercicio de complicidad generosa en un espacio de tiempo y puede mantenerse eternamente, la vida en su discurrir nos va creando otros espacios que son fruto de las circunstancias del hoy personal, ni mejor ni peor, solamente es el hoy que nos hace latir de acuerdo a nuestro espacio presente.
Triste realidad es el comprobar los afectos que una vez generados los guardamos con gran cariño en los espacios de nuestra alma, allí duermen hasta el reencuentro, quizás sin darnos cuenta de que son los pedazos que forman nuestras vidas... quizás solo somos reencuentros...

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Querida cama.

Que hermoso rectángulo abierto en una atrayente acogida a nuestro cansado cuerpo, tantas veces has caldeado nuestros fríos, tantas veces has acogido nuestros calurosos descansos, has sentido los terribles miedos de nuestros absurdos sueños..., cama compartida donde se aprende a dormir sin ninguna ropa hasta que el frío de la noche te despierta para comprobar el dulce descanso de tu compañía ... ¡la madre que la parió!... mañana tendré que escuchar el que mi catarro es fruto de no saber cuidarme, dulce cama y querida almohada donde una vida queda guardada entre sus pliegues, susurros, caricias, confidencias, tantos reproches, encuentros y desencuentros para volver a encontrarse ante la única verdad que mueve nuestras vidas: nuestra necesidad de amar y ser amados. Cama sencilla donde se sueña en una deseada compañía que nos hace abrir los brazos y solo abrazamos la pequeña almohada que sabe tanto de nosotros que en ocasiones le preguntamos..., ¡redios si hablase!, dulce cama, grande o pequeña, alta o baja..., el viento suena tras las cerradas ventanas y nuestros cuerpos se arrebujan en un sueño que quizás se haga realidad.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Todo el instante.

Varón urgente / hembra repentina
no pierdan el tiempo / quiéranse
dejen todo en el beso / palpen la carne nueva
gasten el coito único / destrúyanse
sabiendo
que el tiempo pasará / que está pasando
que ya ha pasado para / los dos
urgente viejo / anciana repentina.

(M. Benedetti)

viernes, 9 de septiembre de 2011

Hoy es silencio.

De prisa, mucha prisa..., la vida me adelanta, miedos y temores... solo son aquello que a lo largo de nuestras vidas vamos creando y alimentando como contrapunto a nuestras ilusiones, solo tememos desde la ignorancia del mañana sin apenas apreciar que el ahora es lo realmente importante, ¿mañana? ni siquiera sabemos si tendremos un mañana y permitimos nos reste una simple sonrisa, una palabra amable, un simple mirarse..., como si hubiese algo más importante en nuestra vida. Probablemente, con la edad modificamos nuestros valores sin apenas darnos cuenta, una simple y agradable conversación puede parar el mundo en nuestro interior, quizás la vida gira rápido en una endiablada espiral que nos conduce hacia un fin predeterminado, si lo sabemos disfrutemos de todo aquello que la vida aún nos permite saborear..., claro que sé que un día tu mano no precisará de la mía, acaso la mía necesitará de la tuya y aún así seguiré siendo feliz sabiendo que la vida ya no me adelantará, solo la veré pasar... y seguiré recordando cada nueve de septiembre sabiendo que solo es parte de mi entrañable memoria, solo el silencio..., en mi silencio.

domingo, 14 de agosto de 2011

Temores.

Temo a quién ya nada teme, dejó de temer cuando supo que ya nada tenía, cansado de mirar a miradas huidizas, rápidas, miradas opacas a su carencia absoluta, dejó de temer cuando sus pasos se fueron en pos de una nueva vida donde tomar aquello que no podía tener, dejó de temer al saber que su vida no valía nada y sintió el poder de sentirse temido por todos aquellos que en su egoísta ceguera lo abocaron a tomar aquello que no tenía..., sus rápidos pasos ya no percibían a quienes aún temían, solo tomaba en aras de su capricho.
Esta sociedad está enferma de egoísmos, cada vez más poder en menos manos, sin límite alguno, y el pueblo comienza a no temer pues sabe que cada día tiene menos entre sus manos, cansado de apoyar a unos dirigentes forjados en la ineptitud, que solo saben medrar con el temor de quienes aún temen y que no saben que no tienen nada, temo a un pueblo cansado de esperar y más a sus rápidos pasos para tomar aquello que unos dirigentes ciegos de egoísmo no supieron administrar..., temo a quién ya nada teme...

martes, 9 de agosto de 2011

Carta a mi alma.

Existen épocas a lo largo de mi vida en las que escribir es sufrir, son confidencias que duelen como jirones arrancados del propio cuerpo, me duele el escribir y releo algunas lineas de mi pasado..., y veo como los futuros hechos me envolvieron en un sentido coqueteo, tan claros como el simple pensar y escribir en el entorno de la muerte... no quería ver, solo sentía un aleteo de adióses, no quería ver, solo sentía el latido de una vida que me gritaba un suave adiós..., el tiempo pasa inexorablemente entre risas y lágrimas, sigo releyendo y al igual que sabemos de nuestra flor favorita, de nuestro lugar preferido, también sabemos o quizás solo imagino a través del ensayo de un deseo como desearía un discreto adiós.
Me encanta la vida, me siento querido por aquellos a quienes quiero sin reservas, tengo la suficiente ilusión para en cada nuevo día afrontarlo como el reto más importante de mi vida, motivos me sobran para que cada noche pueda sonreír... y también llorar, el escribir dejando que sobre el teclado los dedos bailen una sincera danza produce dolor... cada golpe... cada golpe sobre el teclado me da libertad, una libertad que me hace gritar y sentir, no temer lo que espero, quizás es que soy feliz.