... sí, entro en estas mis páginas con ánimo de aportar los habituales comentarios y el tiempo pasa inevitablemente releyendo mis pequeños escritos favoritos, me atraen como sensaciones que plasmé y que tristemente algunas tuvieron unas vivencias no deseadas.
Se acerca la primavera y ello es algo se que percibe claramente en un creciente deseo de una actividad, tan bella es la primavera, tan vital que todo se mueve resurgiendo del frío invierno en busca de la nueva vida..., sí, volveré a escuchar a Vivaldi, se que volveré a llorar recuerdos, se que seguiré caminando mi personal vivencia..., sé que reiré, abrazare y también luchare por mi pequeña felicidad, por quienes me quieren y necesito querer..., quiero ver el sol y dejar atrás la noche y su fría soledad, quiero buscar la sorpresa tras cada recodo de mi camino. quiero mimar la mano amiga, quiero ayudar a crecer, quiero hacer sentir mi fortaleza como ser humano, quiero ser la palabra amiga, el hombro amigo..., pido a la vida el que solo me permita caminar para acompañar y ver otros pasos en otros caminos, poder sentarme a la orilla del camino y verlos alejarse..., aún tengo tantas cosas por hacer...
lunes, 15 de marzo de 2010
jueves, 18 de febrero de 2010
¡Pobrecicos!...
... y es que a veces somos injustos, no entendemos los desvelos de nuestros dirigentes que tanto se preocupan por nuestro bienestar social, sin ir más lejos, en este país teníamos una sequía, pues allá que se fue el "cejas" a rezar en un desayuno y mano de santo puesto que ahora pedimos que deje de llover, es que no nos lo merecemos a pesar de que no es más inepto por falta de entrenamiento y es que la política en este país es de risa si no afectase a tantos tanta ineptitud, frente a estos hallamos a "pichafria" que no altera el gesto ni con diarrea, probablemente tenemos lo que nos merecemos como país ya que hemos habilitado a esta cuadrilla de incompetentes y no olvidemos a los sindicatos que por nuestro bien tienen como doscientos mil liberados, sin currar, pero todo es por nuestro exclusivo bienestar, me reconforta el saber que una fuerte subvención económica ha sido destinada a elaborar el mapa genital para " una mejor enervación y excitación del clítoris", amen de cursillos para una correcta masturbación..., no puedo más, se me ha corrido el rimel y hoy no me pongo los rulos, ¡señor, señor!, y yo con la pitopausia esa, es que hay días en que es mejor no levantarse.
miércoles, 17 de febrero de 2010
Caminando.
Miedo, mucho miedo es lo que siento ante mi pujante necesidad de darme a los demás, cuando digo darme a los demás digo vivir, compartir, intentar ser feliz... y ello me produce un gran temor..., es abrazar a tus seres queridos, es quererlos y saber... saber y sentir lo que la vida te enseña a golpes de ausencias, no doblo mi vida ante nadie, pero la vida me golpea y yo sigo viviendo, abrazando afectos, viviendo una nueva vida en la que no puedo ir vertiendo mis pesares ni mis temores, se que soy tremendamente libre quizás por saber que la vida no me asusta ni me ata, solo soy un globo anclado a la tierra y que se mece en el viento, ligero de equipaje..., me asusta pensar en un mañana, planear tantas aventuras infantiles y ser niño para poder compartir, no quiero ser un recuerdo, quiero sentir el frío y el calor, andar descalzo sobre la hierba húmeda, saltar, gritar, y sobre todo sentir el pequeño abrazo de un niño, todo llegará y si la vida lo impide siempre sabrás, solo tendrás que leer unas pocas lineas que escribí con los latidos de mi corazón..., solo por si no estoy.
Soy feliz y lloro...., el camino sabe distinto, camino solo pero regreso al calor del hogar.
viernes, 5 de febrero de 2010
Para ti...
..., me ofreciste chocolate para merendar y llevarme al cine de la diversión... me hiciste feliz solo por pensar en mi..., desde ese día meriendo chocolate y me divierto siempre que puedo aún sabiendo que ello no tapa nada, estoy convencido de que la vida nos da chocolates y palmadas en nuestras cansadas espaldas y sonreímos, quizás la vida espera algo de nosotros, como si precisase de nosotros... ofrezco mi sincera sonrisa a quién me ofrece su abrazo amigo, y regreso a casa con mi periódico y mi barra de pan bajo el brazo, abro la puerta esperando el chasquido de la cerradura que suena como un pequeño disparo en el vacío de la nada, y nada.
Cada día tomo chocolate y tu recuerdo de ánimo me acompaña, lo demás es vivir la vida y dejar que el tiempo pase cubriéndonos con su patina regeneradora, que pase de una forma tranquila, que nos permita saborearla.
Tomo chocolate, lentamente, dejando que la viscosa delicia se enrede donde se forman las cálidas palabras...
martes, 26 de enero de 2010
Nada...
... ó acaso mucho es lo que queda tras el regreso, quedan vivencias en el subconsciente tan fuertes que en ocasiones condicionan nuestra vida cotidiana, analizas la vida pasada y casi siempre topamos con el muro de la sinrazón, esta vida esta hecha para transgredir en el propio beneficio... o es necesario el creer en una dimensión espiritual donde se reconforte el continuado esfuerzo de la propia generosidad y del sacrificio en aras de los demás..., es hora de regresar y es duro el volver a caminar sobre unas huellas conocidas que inevitablemente nos conducen a nuestro lugar..., ello nos hace más sabios a la hora de valorar los hechos que realmente son importantes en el devenir cotidiano y quizás una simple sonrisa nos proporciona la dosis de tolerancia frente al acérrimo desarrollo de lo socialmente correcto, ¡pobres!, somos tan frágiles en el contexto social, tenemos tanto miedo que nos perdemos nuestra verdadera vida, todo cambia cuando nos atrevemos a mirar dentro de nosotros..., a veces da miedo, mucho miedo y más cuando el destino nos pone frente a nuestra verdad..., he aprendido a valorar el infantil garabato de un niño feliz... quizás sea suficiente...
lunes, 4 de enero de 2010
Rosal de otoño.
¿Amar, que significa si nada significa?.
Huésped del tiempo esquivo, desnudo ya de mí,
retener el raído esplendor de la existencia
que una vez creí mía,
antes que, apresurado,
me ciegue en el reverso de esta luz.
Y aguardar esta espera sin alguna esperanza,
sentir la fe de nada, pues sople en las cenizas
y nada hay fuera de ellas,
tan solo amar, sin pensamiento alguno,
el declinar pausado del engaño.
Arde extraña la vida, como si contemplase
en mi extinción la ajena,
y no puedo apartar los ojos de su fuego.
Canta en el aire un pájaro,
el pájaro invisible de mi infancia,
el que entonces cantaba ya sin vida.
Arde una brasa aún al pie de este rosal
y no quema mi mano.
Cuanto olor en el aire, y el aire se lo lleva.
Francisco Brines, " Despedida al pie de un rosal"
Huésped del tiempo esquivo, desnudo ya de mí,
retener el raído esplendor de la existencia
que una vez creí mía,
antes que, apresurado,
me ciegue en el reverso de esta luz.
Y aguardar esta espera sin alguna esperanza,
sentir la fe de nada, pues sople en las cenizas
y nada hay fuera de ellas,
tan solo amar, sin pensamiento alguno,
el declinar pausado del engaño.
Arde extraña la vida, como si contemplase
en mi extinción la ajena,
y no puedo apartar los ojos de su fuego.
Canta en el aire un pájaro,
el pájaro invisible de mi infancia,
el que entonces cantaba ya sin vida.
Arde una brasa aún al pie de este rosal
y no quema mi mano.
Cuanto olor en el aire, y el aire se lo lleva.
Francisco Brines, " Despedida al pie de un rosal"
domingo, 3 de enero de 2010
Hermanos.
Hermosa mañana de año nuevo, es temprano y apetece pasear bajo el suave sol de la mañana en el silencio de un mundo que pasó la noche como si un antes y un después existiese en el simple cambio de la hoja de un calendario, recorro pasos tantas veces andados y tantas veces diferentes... veo a mi hermano recorriendo el mismo sendero con pasos lentos, sus manos acarician árboles que a lo largo de los años han sido cuidados por él y quizás sea el primer inicio de año que coincidimos en nuestro suelo... recordamos tantas pequeñas historias en este mismo entorno, tantas vivencias... y traza tantos pequeños planes sobre nuevos árboles con nuevos frutos, nuevos y distintos rosales... quizás lo veo más cercano, quizás siempre estuvo tan cercano, quizás necesito su fuerte presencia, quizás precisamos de una complicidad tan afectiva como de un lento y grato paseo donde se desgranan suavemente sentimientos que precisan aflorar... y existen momentos donde solo basta con mirarse a los ojos... quizás ahora valoramos las pequeñas cosas que en tantas ocasiones nos parecieron banales, quizás aún caminamos...
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