Lugares que cobijaron tanta vida, tantos sueños, vidas que en su lógico desarrollo se lanzaron a un descubrir por si mismos, vidas encauzadas que como copias de un espejo reproducen el milagro de la vida, eslabones de una interminable cadena de ciclos vitales, peldaños ya pisados que impulsan a otros peldaños, ascenso imparable de la vida como generador de nueva vida, deprisa, deprisa..., tanta prisa, tanta que acaso no podamos apreciar los peldaños, subamos los peldaños de uno en uno, asentando nuestros pasos, acariciando el pasamanos amigo.
Nidos vacíos que solo las ausencias ocupan, ecos ya vividos, pasados olvidados, presentes ya vacíos..., otoño, donde la vida se acurruca en espera del frío invierno, acopio de vida para el último tramo..., nidos vacíos sin nada que guardar, la vida pasó en alborozo primaveral, nidos vacíos donde retumba el eco del silencio, nada, solo restos de un ayer.
Nidos vacíos, vivos de esperanza en un quizás mañana..., volverán las oscuras golondrinas...
jueves, 2 de octubre de 2008
martes, 30 de septiembre de 2008
Tiempo de poesia
HE ENTENDIDO POR FIN...
He entendido por fin
que escribir es amar
sin amor que te bese.
Comprendo que la luz
solamente se enciende
cuando se va apagando.
He entendido que el sueño
es la vida
como el misterio al rito.
Y, por eso, he aceptado
que no hay que buscar temas
para hablar
sino dejar que hablen
nuestras sombras.
Autor: Antonio Hernández./ España.
He entendido por fin
que escribir es amar
sin amor que te bese.
Comprendo que la luz
solamente se enciende
cuando se va apagando.
He entendido que el sueño
es la vida
como el misterio al rito.
Y, por eso, he aceptado
que no hay que buscar temas
para hablar
sino dejar que hablen
nuestras sombras.
Autor: Antonio Hernández./ España.
viernes, 26 de septiembre de 2008
Arboles para ti.
Hace años que no he plantado un árbol, demasiados, tantos que ninguno de ellos requiere mi especial atención, yo a ellos si los necesito, algunos son referencia de mi infancia plasmada en antiguas fotografías donde cobijan mi sueño infantil, troncos donde tallé iniciales soñadas que solo yo adivino y que hoy no alcanzo en su altura..., troncos donde paseo mi mano en eterna caricia..., árboles que en su frondoso ramaje acogen tanta vida, tantos y variados trinos que año tras año regresan a su nido..., árboles que se abrazan al viento meciendose en su empuje, que ahuecan sus hojas bajo la lluvia..., árboles que han superado la vida de quien los plantó, árboles que me susurran palabras del ayer.
Plantaré nuevos árboles que probablemente no alcanzaré a ver en su plenitud, árboles que te enseñare a querer..., y quizás cuando tu vida te permita acariciar sus troncos, quizás entonces escuches en el rumor de sus ramas..., y sentirás lo que siempre supiste...
Plantaré nuevos árboles que probablemente no alcanzaré a ver en su plenitud, árboles que te enseñare a querer..., y quizás cuando tu vida te permita acariciar sus troncos, quizás entonces escuches en el rumor de sus ramas..., y sentirás lo que siempre supiste...
martes, 23 de septiembre de 2008
Cada día más...
Necesito creer en un dios universal, algo que me dé la esperanza de un futuro mejor, cuanto más conozco al ser humano más preciso creer en un dios que dé sentido a mi vida basada en el respeto a los demás, no puedo aceptar que el ser humano lleno de sus egoísmos sea el centro del universo, somos tan pequeños y nos creemos tan grandes sin parar a pensar el que la mínima contrariedad da al traste con toda nuestra soberbia, sin embargo también el ser humano es gratificantemente cercano, amigo, generoso..., es cuando ese dios buscado en tantas partes se muestra tan cercano y es en ese momento cuando lo sentimos, cuando sin saber transmitimos nuestra paz a quienes amamos, a los demás, solo seamos generosos con nuestro afecto, de que sirve un afecto sin dar, solo nos produce pena, vacío, un vivir a medias.
Paseo una vez, y otra..., cada día parecido recorrido y siempre diferente, distintas plantas con distintas flores, distintos animales, otras personas..., quizás Dios tras cada una de las vidas.
Paseo una vez, y otra..., cada día parecido recorrido y siempre diferente, distintas plantas con distintas flores, distintos animales, otras personas..., quizás Dios tras cada una de las vidas.
Solo asesinos...
¡Cobardes!, no utilizan el don preciado de la palabra..., seguramente por no saber hablar, por no conocer el significado de la palabra convivir, vivir en el respeto a la diversidad, pobres cobardes solo acostumbrados a vivir en el miedo, el que producen con sus actos asesinos y el que arrastran en sus vidas..., solo son juguetes de un infernal juego, peones de unos intereses bastardos, manos sucias, manchadas de sangre inocente, matar sin saber a quién, solo matar, ¡que pena! solo les dicen y matan, seguramente hasta tendrán una familia con la que compartir una risa a cuenta de los muertos a los que lloran sus familiares..., y que decir de la cobardía hipócrita de quienes miran para otro lado, de quienes les sustentan, de quienes les utilizan..., solo siento dolor por tanta sinrazón... y mucho asco.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Ingenebrio.
Así se define profesionalmente un reciente conocido por mi en este mundo de los blogs, ingenebrio: maestro catador de aguas espirituosas. Peruano, se declara huachano a morir, de origen japones, amante de la oscuridad donde descubre su verdad sin disfraz alguno, donde precisa de un dios para sentirse humano, bohemio rocanrrolero, pacifista empedernido, ecologista..., y solo, aparentemente solo a pesar de la honestidad que transmite en sus escritos..., quizás soy el equivocado a través de mi interpretación de su sentir, casi lo deseo, no habla de sentimientos afectivos, solo de universalidad, solo reclama a la sociedad, no se compromete en su hacer, no comparte su vida.
Quiero reflejar como breve apunte los rasgos de una vida en la que casualmente entré y me atrajo inicialmente por su total ausencia de poseer, por creer de verdad en pocas cosas y sobre todo por su manifiesta soledad..., solo en la oscuridad elegida. Mi profundo respeto.
Quiero reflejar como breve apunte los rasgos de una vida en la que casualmente entré y me atrajo inicialmente por su total ausencia de poseer, por creer de verdad en pocas cosas y sobre todo por su manifiesta soledad..., solo en la oscuridad elegida. Mi profundo respeto.
viernes, 19 de septiembre de 2008
Miedos.
Miedo, mucho miedo a mostrarnos tal y como somos de verdad es lo que manifestamos habitualmente ante los demás. Ante la posibilidad de mostrarnos desnudos, sin caretas, sin actitudes falsas..., que miedo da la desnudez interior, que sensación de ser vulnerable ante los demás..., cuantos miedos nos atenazan ante la posibilidad de mostrar, o peor aún, que los demás nos adivinen y sin embargo aquello que guardamos celosamente es lo que nos da la pauta de nuestra condición humana, el motor de nuestro hacer, el poso de nuestro vivir y de nuestro sentir, sentimientos llorados, sufridos, gozados, todo esta donde se genera, en nosotros mismos y en nuestra debilidad callamos caricias deseadas y esperadas, disculpas por dar y reproches por recibir.
Soy yo, soy así..., nada me puedes reprochar, nada te oculto, acéptame o recházame, es lo único que puedes hacer frente a mí, en mi verdad esta mi fortaleza..., no la debilidad que proporciona la mentira, la comedia de nuestros miedos que nos atenaza y agrandamos con la incapacidad de ser verdaderos, de mostrarnos como somos..., simplemente humanos.
Soy yo, soy así..., nada me puedes reprochar, nada te oculto, acéptame o recházame, es lo único que puedes hacer frente a mí, en mi verdad esta mi fortaleza..., no la debilidad que proporciona la mentira, la comedia de nuestros miedos que nos atenaza y agrandamos con la incapacidad de ser verdaderos, de mostrarnos como somos..., simplemente humanos.
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